Detuvieron a un adolescente de 14 años por el robo al hermano de Makintach en Beccar
Un adolescente de 14 años fue detenido en San Isidro por su presunta participación en el violento robo que sufrió Tomás Makintach, hermano de la exjueza Julieta Makintach, en su vivienda de un barrio cerrado de Beccar. La investigación avanzó después de que se detectara el uso de uno de los teléfonos sustraídos durante el asalto. En el mismo procedimiento, otras dos personas fueron demoradas.
El operativo se realizó el martes por la noche en la intersección de las calles Rolón y Tomkinson, en las inmediaciones del barrio La Cava. Según la información difundida sobre el procedimiento, los investigadores lograron localizar al menor después de rastrear un dispositivo que había sido robado durante el ataque.
La principal pista surgió cuando el teléfono fue utilizado para realizar una operación mediante una aplicación. Las primeras reconstrucciones señalaron que se habría hecho un pedido de comida, aunque también se difundió que el dispositivo fue utilizado para solicitar un vehículo. La investigación deberá precisar las circunstancias de ese movimiento y su relación con el hecho.
La detención representa un avance en la causa por el asalto y la privación de la libertad de Tomás Makintach, un abogado de 47 años que fue sorprendido por delincuentes durante la madrugada del domingo en su casa del complejo privado Ovejitas I, ubicado sobre la calle Guido al 2500, en Beccar.
Cómo encontraron al sospechoso en San Isidro
El uso del celular sustraído permitió a los investigadores orientar el procedimiento hacia la zona de Rolón y Tomkinson. Allí, efectivos de la Policía Bonaerense interceptaron al adolescente de 14 años y a otras dos personas, que también fueron trasladadas para establecer si tuvieron alguna participación en el episodio.
Por el momento, la información disponible no permite afirmar que los otros dos demorados hayan intervenido en el robo. Tampoco está acreditada de manera definitiva la participación del adolescente en todas las etapas del ataque: su situación deberá determinarse en el marco de la investigación judicial.
Uno de los puntos que buscan esclarecer los investigadores es si el menor participó directamente de la entradera o si tuvo acceso a los elementos robados con posterioridad. La utilización del teléfono constituye una pista relevante, pero por sí sola no permite establecer toda la secuencia delictiva ni la responsabilidad de cada sospechoso.
Además, se investiga una posible conexión de los autores con la denominada Banda del Millón, una organización vinculada con robos violentos en la zona norte del conurbano bonaerense. Esa hipótesis se apoya, entre otros elementos, en una inscripción que los delincuentes dejaron en la vivienda de la víctima.
El violento asalto en un barrio cerrado de Beccar
El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo 18 de octubre. De acuerdo con la reconstrucción inicial, tres delincuentes ingresaron por la parte trasera de la vivienda de Makintach, dentro del complejo Ovejitas I.
La secuencia había comenzado alrededor de las 2.30, cuando una vecina de la zona alertó a la Policía porque escuchaba ruidos sobre los techos de las propiedades. Efectivos policiales y personal de la Patrulla Municipal desplegaron un operativo cerrojo y revisaron las viviendas linderas.
Durante la búsqueda, los agentes encontraron un bolso con un crique y sospecharon que los intrusos podían haber pasado hacia el barrio cerrado vecino. Sin embargo, según los datos incorporados a la investigación, el personal de seguridad privada del complejo les impidió ingresar para inspeccionar el predio.
Aproximadamente una hora después de la primera alerta, los delincuentes entraron en la casa de Makintach. Una vez dentro, lo sorprendieron y lo amenazaron para que entregara dinero y objetos de valor.
Los asaltantes permanecieron entre 30 y 45 minutos en la propiedad. Durante ese tiempo se llevaron unos 1.000 dólares en efectivo, un teléfono Samsung S26 Plus, un reloj Garmin y una consola PlayStation 3. También realizaron una transferencia de 800.000 pesos desde una cuenta de la víctima y sustrajeron llaves de un automóvil Honda.
Antes de escapar, obligaron al abogado a subir a su camioneta Ford Kuga. De esa manera, abandonaron el barrio cerrado con la víctima dentro del vehículo, en una maniobra que ahora también forma parte de la investigación.
La fuga y las dudas sobre la seguridad del complejo
Los delincuentes recorrieron distintas calles de Beccar hasta llegar a la zona de Murature, donde Makintach consiguió escapar. Los asaltantes abandonaron la camioneta y huyeron a pie hacia el barrio San Cayetano.
Uno de los aspectos que generó preocupación fue que la seguridad privada permitió la salida del vehículo en el que se desplazaban los atacantes. Esa circunstancia se suma a la negativa inicial de permitir el ingreso policial cuando se buscaba a personas que presuntamente se movían por los techos de las viviendas de la zona.
A raíz de lo sucedido, la Municipalidad de San Isidro presentó una denuncia penal contra la empresa de seguridad del complejo y solicitó ante las autoridades provinciales que se evalúen sanciones e incluso su inhabilitación.
La presentación municipal apunta a determinar si la actuación del personal de vigilancia constituyó una obstrucción al procedimiento policial y si se facilitó la fuga de los responsables. También se informó que se aportaron imágenes de cámaras de seguridad para contribuir al esclarecimiento del episodio.
La responsabilidad de la empresa y de sus empleados deberá establecerse a partir de las pruebas reunidas y de las actuaciones judiciales correspondientes.
La investigación busca determinar cuántas personas participaron
Otro elemento que llamó la atención fue una inscripción que los delincuentes dejaron en una pared de la vivienda: “La Banda del Millón. Nano”. El mensaje abrió una línea de investigación sobre una posible vinculación con esa organización delictiva, aunque esa relación todavía debe ser comprobada.
La causa está a cargo de la fiscal Carolina Asprella, que interviene en las primeras medidas para identificar a los responsables y determinar el grado de participación de cada uno.
Con el adolescente de 14 años detenido y otras dos personas demoradas, los investigadores buscan reconstruir el recorrido de los elementos robados, analizar los registros disponibles y establecer si existen otros involucrados.
El caso mantiene bajo análisis tanto la violencia del asalto como las circunstancias en las que los delincuentes ingresaron y salieron del barrio cerrado. La investigación deberá determinar si el sospechoso localizado en La Cava fue uno de los autores materiales y si hubo más personas que colaboraron con la fuga.